¿Desea una apariencia más juvenil, pero le preocupa pasar por el quirófano? Pues ahora se acabaron las excusas, porque el rejuvenecimiento facial es más rápido y sencillo que nunca. Lo mejor de nuestro lifting facial líquido es... ¡que los resultados son inmediatos! Este procedimiento sencillo se realiza en el consultorio y dura unos 30 minutos. Se utilizan rellenos dérmicos inyectables para recuperar volumen en zonas específicas del rostro y mejorar líneas, arrugas, surcos, pliegues y cicatrices. También pueden realzar rasgos como labios, pómulos, mentón y nariz. Si le preocupa el dolor de las inyecciones, puede aplicarse anestesia tópica, que tarda unos 45 minutos en adormecer las zonas. Al combinar rellenos y neuromoduladores, como Botox, el lifting facial líquido puede ayudar a conseguir lo siguiente:
- Una elevación suave de rasgos individuales o del rostro en general; por ejemplo, una mirada más abierta, párpados elevados o menor flacidez en la mandíbula
- Reducción de arrugas, pliegues y surcos
- Recuperar los contornos naturales y curvos del rostro; por ejemplo, devolver su forma natural a mejillas o sienes que han perdido volumen
- Un aspecto más descansado y enérgico; por ejemplo, pueden disimularse las bolsas bajo los ojos
- Una sonrisa más amable; por ejemplo, pueden elevarse las comisuras de la boca


